ECONOMISTA DOMINICANO

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Centro Cultural Ron Barceló

San Pedro de Macorís nace con el auge azucarero y es muy apropriado que esta provincia cuente con el primer centro cultural dedicado a uno de los derivados azucareros mas codiciados, el ron.

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Historia de los hipermercados IBERIA

IBERIA es una de las cadenas de hipermercados más tradicionales de la región Este de la República Dominicana. A pesar que cuando hicieron en el video tenían presencia tan solo en San Pedro de Macorís, Hato Mayor y La Romana, hoy en día cuentan con sucursales adicionales en Higüey y en Bávaro-Punta Cana. Esta es su historia.

El boom de Juan Dolio

Aaah, Juan Dolio.

Con tan solo decir el nombre de este sitio tan maravilloso, nos cae una sensación de relajación total. A tan sólo 45 minutos al este de Santo Domingo se encuentra este paradisíaco lugar de mar azul turquesa, arenas blancas como la nieve pero cálidas como el sol, palmeras majestuosas, proyectos vanguardistas, golf, buceo; en fin, todas las delicias que forman parte de unas muy merecidas vacaciones. A muchas personas se les hace difícil entender que tan reciente como 30 años atrás, todo esto era puro monte.

La economía de Juan Dolio comienza a tomar forma con el origen del pueblo mismo en la década de 1980. Allí es donde la empresa capitaleña Grupo Metro, en 1992 decide desarrollar el proyecto turístico-inmobiliario más ambicioso en su carpeta hasta entonces llamado Metro Country Club. El lugar era perfecto. Prácticamente carecía de infraestructura y desarrollo por general, la cercanía a la Capital y la hermosura de las playas de Guayacanes y Villas del Mar garantizaban el éxito de este proyecto. El proyecto comienza a tomar forma después de la inauguración de Los Marlins Golf Course.

En esa misma era llegaron varios grandes hoteleros que habían probado éxito en zonas como Punta Cana y Puerto Plata, y luego veían las oportunidades que brotaban de esta nueva zona llamada Juan Dolio. La empresa hotelera dominicana Coral y las españolas Barceló, Occidental y Sol Meliá, fueron de las primeras en construir resorts todo incluido a lo largo del litoral. Dentro de Metro Country Club se establece Embassy Suites, el primer hotel de lujo no todo incluido en la zona. Así comienza la llegada de turistas internacionales a este rincón de la República Dominicana.

Con el tiempo, la economía turística de Juan Dolio se expande con nuevos hoteles tanto grandes como pequeños, además de nuevas tiendas y restaurantes  que satisfacían las necesidades de los turistas y una creciente población compuesta por obreros, jubilados, capitaleños que solían pasar los fines de semanas en Juan Dolio y los conocidos ‘snowbirds’, extranjeros de países fríos que decidían pasar el invierno en la zona. Con la creciente demanda y el impresionante éxito de Metro Country Club, en la década de 1990s inicia la construcción de Guavaberry Country Club, otro gran proyecto de villas y casas de veraneo con acceso limitado, golf y demás amenidades. También surgen otros desarrollos inmobiliarios, pero a menos escala, en puntos específicos de la playa.

Durante el transcurso de la década del 2000, los hoteles todo incluido de Juan Dolio sufren ciertas dificultades debido a varios factores. Entre los arreglos que se hicieron para garantizar la rentabilidad de estos proyectos, y por consiguiente el dinamismo económico de la zona, el Estado dominicano regenera la ya gastada playa de Juan Dolio con arena blanca y fina. El efecto embellecedor de esa acción fue casi instantánea, convirtiendo una playa hermosa en una maravilla visual. Algunos de los hoteles intercambian propietarios, otros son convertidos en apartamentos, clausuran varios pequeños negocios debido a una brusca pero temporera disminución de turistas en la zona. Inclusive, algunos residentes permanentes deciden vender sus propiedades y se mudaron a otro lugar donde percibían mejores perspectivas.

No obstante las opiniones y acciones de las personas que se turnaron pesimistas, Juan Dolio ha demostrado ser un éxito. Grupo Metro ha construido más de 5,000 unidades por más de US$800 millones, incluyendo varias torres de 15 y 20 niveles de apartamentos en el mismo litoral playero. La zona hasta ha desarrollado un aire a Miami Beach con sus proyectos vanguardistas como el Club Hemingway, Marbella by Metro, Las Olas, Albatros Club entre otros. En la actualidad están desarrollando el proyecto inmobiliario más ambicioso entre Santo Domingo y San Pedro de Macorís, el célebre Costa Blanca by Metro. Éste consistirá de dos torres de apartamentos, campos de golf, villas y otras delicias para el descanso o un estilo de vida relajado.

El renacimiento de la economía de Juan Dolio también incluye la diversificación. Desde sus inicio Juan Dolio se caracterizaba por ser una economía esencialmente turísticas, pero ahora con proyectos como el Independent Financal Center of the Americas (IFCA) que pretende ser el principal centro financiero offshore en toda América, y la recién inaugurada construcción del Pinewood Indomina Studios, los primeros estudios cinematográficos de renombre internacional que se instalan en la República Dominicana; la economía de Juan Dolio va tomar un rumbo mixto entre Nueva York y Hollywood. Todos estos cambios ayudan a incrementar la demanda de viviendas y negocios particulares, dándole ciertos ímpetus económicos que sin dudas van a dejar sus huellas bien marcadas en la zona, y todo para bien.

Turismo, finanzas, bienes raíces y la cinematografía internacional están forjando un matrimonio que promete desarrollar y poner en alto no sólo el nombre de Juan Dolio, sino también el  de la República Dominicana. Pero mucho más importante es la promesa, que poco a poco se convierte en realidad, de convertir esta zona en un ejemplo de diversificación, planeación y el buen vivir en suelo dominicano. Juan Dolio sigue demostrado su versatilidad en tiempos de bonanza como en los de crisis. Todo apunta hacia un futuro muy prometedor.

Artículos relacionados

Grupo Metro

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La amenaza cubana al turismo dominicano

Enlaces adicionales

Independent Financial Center of the Americas

Pinewood Indomina Studios

Costa Blanca by Metro: el nuevo proyecto de Juan Dolio

Group Metro (página web)


La industria azucarera en la República Dominicana

La isla Española fue cede de la primera semilla de caña de azúcar ser plantada en América por don Cristóbal Colón. Eso ocurrió en las cercanías de Puerto Plata, en el litoral norte de la isla. En el principio de los tiempos coloniales la industria azucarera tomó su forma a tal grado que según el historiador Frank Moya Pons en su obra Historia Colonial de Santo Domingo, en 1535 habían 200 técnicos portugueses en los ingenios azucareros mientras en 1547 más de 35,000 esclavos africanos laboraban en los cañaverales. Posterior al auge de la industria en los primeros años de la Era Colonial,  la industria azucarera disminuyó hasta ser erradicada casi por completo. Los ingenios y sus respectivos cañaverales no volvieron a dominar la economía dominicana hasta el final del siglo 19.

En las últimas décadas de los 1800 la industria azucarera dominicana estaba en pleno renacimiento, gracias a las tendencias capitalistas, poderosos intereses financieros (especialmente la cubana y norteamericana), y la intensificación y mejora en el proceso de producción. Ya para el cierre del siglo 19 las principales instalaciones azucareras estaban en manos de extranjeros: cinco era italianos, cuatro norteamericanos, dos cubanos, y un británico.

La industria azucarera tuvo su apogeo en la década de 1970. Para ese entonces habían 3,200 colonos cultivando caña en sus conucos y fincas para luego venderlas a los ingenios. En los ingenios la situación era tal que empleaba a 100,000 personas desde braceros procedente desde Haití hasta técnicos y gerentes dominicanos. El monocultivo azucarero dominaba en más del 90% las exportaciones y era la principal fuente de divisas para el país. Ya  para mediados de los 1980 la industria comenzó a descender en términos relativos y absolutos. Para ese entonces sólo empleaban a unas 65,000 personas; de éstas 50,000 era braceros haitianos.

Hoy en día la industria azucarera no tiene la misma importancia que tuvo en otros tiempos. El Banco Central de la República Dominicana en sus estadísticas incluye a la industria azucarera dentro de Cultivos Tradicionales de Exportación, y sólo forma 0.7% del PIB. En adicional a eso, la Elaboración de Azúcar forma el 0.2% del PIB nominal. El valor monetario de esas dos ramas económicas es de RD$11,239 millones para Cultivos Tradicionales de Exportación (el sector azucarero es mucho menos) mas RD$3,888 millones para la Elaboración de Azúcar.

Tres entidades empresariales controlan el 75% de los de terrenos bajo cultivo de azúcar, en su mayoría en la zona Este del país. Lo siguiente es un pequeño resumen de cada una de las tres gigantes de la industria azucarera dominicana.

A partir de 1911, dos años después de la ocupación militar norteamericana del país, la South Porto Rico Sugar Company adquirió 20,000 acres en La Romana, para expandir su producción ya que en Puerto Rico, donde estaban todas sus operaciones, ya no había suficiente tierras para ello. La South Porto Rico Sugar Company importó la caña desde Puerto Rico, además de la mano de obra puertorriqueña ( y luego negros de las antillas inglesas conocidos como Cocolos) para la zafra, y exportaba la caña a Puerto Rico para allí ser elaborada y refinada. En poco tiempo las operaciones de la South Porto Rico Sugar Company en La Romana se extendieron a tal grado que decidieron construir la Central Romana con una capacidad de molienda de 2,000 toneladas de caña diariamente y era suplido por 7,300 acres de caña bajo cultivo. Central Romana se hizo líder en la producción de azúcar y sus derivados en República Dominicana y por muchos años  fue el ingenio más grande del mundo. Hoy en día, Central Romana posee más de 200,000 acres de terreno, la refinería de azúcar tiene una capacidad de más de 125,000 toneladas, emplea a más de 25,000 personas, así siendo el mayor empleado privado en la República Dominicana.

Otro gigante en la industria azucarera dominicana ha sido la Casa Vicini. Fundado en 1883 en San Pedro de Macorís, es uno de los consorcios azucareros más antiguos del país. Para la zafra de 1883/1884 ya poseía 11,000 tareas con una red ferroviaria de 7 kilómetros. Sus instalaciones son de las más eficientes en toda el área del Caribe con capacidad para moler 8,000 toneladas métricas de caña cada 24 horas. En adición a sus ingenios Cristóbal Colón y Angelina (San Pedro de Macorís), también posee el antiguo ingenio Italia, hoy ingenio CAEI (San Cristóbal).

El tercer gigante de la industria ha sido el Estado dominicano con su Consejo Estatal del Azúcar conocido por sus siglas CEA. Fue creado en 1966 por las propiedades incautadas a la familia Trujillo. Está constituida por los ingenios Central Río Haina, y Santa Fe (San Cristóbal); Consuelo, Porvenir, y Quisqueya (San Pedro de Macorís); Ozama, y Boca Chica (Santo Domingo); Barahona (Barahona); y por último Amistad, y Montellano (Puerto Plata). En conjunto, los ingenios de la CEA tienen una capacidad instalada de molienda diaria de 34,700 toneladas de caña. Varios ingenios de la CEA han sido privatizados o han cesado sus operaciones por la crisis en el precio de azúcar en los mercados internacionales.

La industria azucarera no es ajena a las críticas. Cuando la industria estaba en pleno desarrollo se le criticaba la manera que varios empresarios se apoderaban de terrenos. Luego estaba sujeta a su dependencia de mano de obra no dominicana. En el principio se importaba mano de obra puertorriqueña, luego fueron desplazados por inmigrantes negros de las antillas menores, y éstos fueron desplazados por inmigrantes negros haitianos. Cada desplazamiento fue el resultado del abaratamiento en el costo de la mano de obra por los nuevos inmigrantes vs los viejos inmigrantes. En todo el proceso, la mano de obra dominicana ha sido limitada a posiciones administrativas y técnicas mientras el grueso de los puestos de trabajo consistía de braceros. La industria también ha sido criticada por no mecanizar y modernizar sus operaciones como otras industrias azucareras en otros países han hecho. Esto se debe al bajo costo de una mano de obra sustentada por un constante flujo de inmigración. Además de eso, la industria azucarera ha sido criticada por las pésimas condiciones que viven y trabajan los braceros. Los resultados tras esta crítica ha sido un mejoramiento muy notable en la calidad de vida de éstos, aunque en los ingenios que han cerrado el abandono de los bateyes (comunidades de braceros) en esos sitios han  caído en la miseria extrema. Otros problemas que han surgido y que están ligados a la industria azucarera ha sido el uso masivo de inmigrantes ilegales del cual ha sido un problema para el gobierno ya que la constitución de la República no le otorga ciudadanía dominicana a los hijos nacidos en territorio dominicano de personas que están de tránsito en el país, categoría que aplica a los indocumentados. Esto ha causado que el país sea criticado a nivel internacional por negarle educación y atención médica a miles de braceros y sus descendientes bajo el pretexto de que no se le podía ofrecer esos servicios a personas sin documentación. Hoy en día, por ley, las escuelas públicas y los hospitales públicos tienen que ofrecer sus servicios a todas las personas que la necesite, sin importar su estatus legal. Esto ha sido el resultado de las críticas que se le ha hecho al país en relación a la industria azucarera.

El futuro de la industria azucarera dominicana no está muy claro. Por varias décadas la industria ha sufrido una caída continua. Los precios de azúcar en los mercados internacionales le han quitado la rentabilidad a varios ingenios, especialmente los del Estado. La falta de inversión en esos ingenios acentúa la crisis. Muchas tierras que antes estaban bajo cultivo azucarero hoy dan fruto a piñas, palmas africanas, naranjas, etc. Otros terrenos han sido convertidos en atractivos resorts, inclusive hoy salió en Diario Libre un aviso al público de subastas de tierras azucareras de la CEA en Puerto Plata, varios de los lotes están en venta para fines turísticos. En conclusión, la gran industria que dominó la economía del país durante el siglo 20, parece estar llegando a su fin.

Referencias

Todo Santo Domingo de Manuel Rueda

Historia Colonial de Santo Domingo de Frank Moya Pons

Banco Central de la República Dominicana

Instituto Azucarero Dominicano

Dominican Republic: Sugar Plantations