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El renacimiento de las Zonas Francas

Una de las preocupaciones que más incidencia tuvo durante la década pasada fue la decadencia de las Zonas Francas. A partir del 2004 hasta el 2010, el sector Zonas Francas experimentó caidas significantes en la cantidad de empresas, en nueva inversiones, y en puestos de trabajo. Sin embargo, a partir del 2010 el sector volvió a registrar números positivos, evidenciando un cambio favorable en el panorama económico.

El nuevo apogeo ha ocasionado un crecimiento de empresas aprobadas en un 40.7% y un incremento de empresas establecidas de 6%, respecto el 2010. Esto implica que durante el 2011, el país ya contaba con 588 empresas en operación, las cuales se especializaban de la siguiente formas:

  •  304 en otras actividades diversas
  • 144 en fabricación de productos textiles
  • 50 en servicios generales
  • 48 en centros de llamadas
  • 36 en elaboración de productos agroindustriales
  • 36 en elaboración de productos de tabaco y sus derivados

La bonanza también es visible en las exportaciones al registrar un crecimiento de 11.2% en 2010 y 15.8% en 2011. Este crecimiento fue impulsado por los siguientes subsectores:

  •  31.7% actividades de confecciones textiles
  • 25.5% productos farmacéuticos
  • 24.4% manufacturas de calzados
  • 13.1% artículos de joyería y conexos
  • 7.3% otras producciones

El personal ocupado por las empresas de Zona Francas aumentó en 3.3%, al situarse en 125,000 empleados. Las perspectivas a futuro son muy positivas porque durante el transcurso del periodo analizado, las autoridades aprobaron 76 permisos para la instalación de nuevas empresas. Es decir, se proyecta la creación de 8,384 puestos de trabajo, en adición a una generación adicional de US$63.4 millones en divisas.

Traemos todo esto a coloación porque una de las críticas más contundentes en el afán de explicar la decadencia de las Zonas Francas a partir del 2004 hasta el 2010, era el impacto de China. Debemos recordar que se decía que la política monetaria china artificialmente monopolizaba gran parte de las ventajas comparativas que naturalmente les correspondían a otras naciones en vías de desarrollo. La monopolización se entendía en base a la subvaluación artificial del yuan frente al dólar y al euro. Ha sido una política monetaria que las autoridades chinas han mantenido estable, no obstante las críticas y hasta amenazas que el Gobierno chino ha sido sujeto por parte de gobiernos de Occidente, especialmetne desde Estados Unidos.

¿Qué ha sucedido para dar paso a la bonanza de las Zonas Francas en nuestro país?

Debido a la crisis financiera en Estados Unidos y Europa, China ha visto cómo la demanda agregada de sus productos en los mercados tradicionales de exportación, se ha desplomado. Para evitar una crisis económica y, especialmente social, dentro de sus propia fronteras, China ha tenido que cambiar el modelo económico basado en las exportaciones al modelo de sustento y crecimiento en base al consumo doméstico. No obstante que el consumo en China continúa relativamente bajo en relación al PIB y a la meta establecida por las autoridades de ese país, la demanda interna ha sido la pieza clave en el balance y, hasta reciente, la blindadez de China frente a los efectos negativos de la crisis financiera internacional, pudiendo mantener su accelerado ritmo de crecimiento.

Ahora surge el dilema que la nueva política monetaria en China, está presionando la economía por otro lado, principalmente en el área de los costos de producción, los cuales han aumentado vertiginosamente y también, el yuan se ha apreciado debido a una tasa de cambio que las autoridades chinas han levemente liberalizado. El efecto ha sido el desplazamiento de algunas empresas desde China hacia otras naciones con costos más razonables y República Dominicana encaja entre las beneficiadas.

No obstante a ello, nuestro país debe enfocarse en atraer inversión que necesite mano de obra más calificada y de mayor productividad y, por consiguiente, el país debe enfocarse en producir una mano de obra que cumpla con esos requisitos. Esto se debe a que si bien los costos de producción dominicanos resultan ser un poco más competitivos en relación a China; nuestro país sufre varios factores estructurales, entre ellos el alto precio de la electricidad y el alza en el costo de la mano de obra. Esto nos produce una desventaja con países cercanos como Honduras, Nicaragua, Guatemala e incluso Haití. Si no nos diferenciamos, las desventajas tienen el potencial de perjudicar la bonanza que vive nuestras Zonas Francas en el mediano plazo. Podemos competir sin la necesidad de deprimir los sueldos de nuestra mano de obra porque podemos incrementar la productividad de nuestros trabajadores muy por encima de la de varios países cercanos que compiten con nosotros en la captación de inversiones en Zonas Francas.

Referencia

Banco Central de la República Dominicana

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