ECONOMISTA DOMINICANO

Inicio » Análisis » La amenaza cubana y el turismo dominicano

La amenaza cubana y el turismo dominicano

Uno de los retos que la industria turística dominicana pudiese enfrentar en un futuro no muy lejano es el efecto de la apertura del turismo cubano al mercado estadounidense.  Se especula que Cuba va ser el destino caribeño por excelencia para los estadounidenses. Estado Unidos tiene un fuerte legado histórico con Cuba y el embargo que todavía está en vigencia, aunque de forma modificada, ha creado el efecto de la manzana prohibida. Es decir, el deseo de gustar de lo que por mucho tiempo estuvo prohibido. Si le añadimos la cercanía de Cuba a la Florida, el más sureño de los 48 estados continentales, se entiende de dónde surge el miedo de un turismo cubano abierto a Estados Unidos con potencial de convertirse en un gran dolor de cabeza para las demás islas y para República Dominicana en específico.

No obstante a ello, existen varios factores muy puntuales que deben ser tomados en cuenta antes de llegar a una conclusión.

  • Primero, Cuba ya es uno de los destinos más importantes de la región. En promedio un poco más de 2 millones de turistas visitan a Cuba cada año para hacer turismo de sol y playa, al estilo todo incluido. Dentro del contexto dominicano, eso equivale a la cantidad de turistas que visitan Punta Cana cada año.
  • Segundo, la gran mayoría de los turistas que visitan a Cuba proceden desde tres regiones principales: Canadá, Europa y Latinoamérica. En el caso de República Dominicana es similar con la adición de Estados Unidos como principal emisor relativo de turistas al país, aunque todavía los turistas europeos forman el principal flujo absoluto. La implicación en esto es que la República Dominicana ha estado en competencia con Cuba por la mayoría de los mismos turistas canadienses, europeos y latinoamericanos desde hace muchos años y a pesar de ello, el sector turístico dominicano ha podido competir y mantener su liderazgo en la región, muy por encima de lo que Cuba ha logrado.
  • Tercero, la llegada de turistas estadounidenses a Cuba, por lo menos en el corto plazo, va desplazar a los turistas canadienses, europeos y latinoamericanos que actualmente vacacionan allí por el simple hecho que Cuba no tiene suficientes habitaciones para poder acomodar a toda la demanda adicional. Esto implica más turistas canadienses, europeo y latinoamericanos van estar disponible para vacacionar en otros destinos caribeños, especialmente los que tienen un modelo turístico muy parecido a la de Cuba. En la actualidad el país que más se asemeja a Cuba en ese aspecto es República Dominicana. Puerto Rico, Jamaica y las Bahamas son destinos con una clientela en más de un 90% procedente desde Estados Unidos, y sólo Jamaica es un destino todo incluido. Las demás islas son demasiado pequeñas y con una muy limitada oferta de habitaciones para poder absorber el excesos de turistas que no podrán visitar a Cuba. Haití no figura en el turismo, por lo tanto el único país preparado va ser República Dominicana tanto en el tipo de turismo que ofrece (todo incluido) como en la oferta de habitaciones.
  • Cuarto, uno de los efectos que va ocasionar el incremento de la demanda cubana ante una oferta de habitaciones que en el corto plazo se mantendrá relativamente estable, va ser el incremento en los costos de unas vacaciones en Cuba. Esto, por naturaleza, le va restar rentabilidad a Cuba debido a que Cuba se ha posicionado como un destino barato y todavía no ha entrado a la conversión o diversificación hacia un turismo más exclusivo como lo está haciendo República Dominicana en polos como Punta Cana. Sin embargo, el polo de Puerto Plata sigue siendo un destino barato y hasta en Punta Cana hay muchos hoteles muy competitivos que podrán absorber la demanda agregada.

La apertura del turismo cubano al mercado estadounidense tendrá un impacto en el turismo de sol y playa que impera en todo el Caribe. Sin embargo, el impacto en el sector turístico dominicano va ser relativamente menor en comparación con otros destinos debido a que República Dominicana posee el inventario más grande de habitaciones y un turismo todo incluido con amplia experiencia en satisfacer los gustos y deseos de las culturas canadiense, europeas y latinoamericanas. También, resulta que Cuba está atrasada en la aplicación de nuevas tecnologías y prácticas, lo cual le resta ciertas ventajas para con el turismo dominicano. En fin, Cuba no es una amenaza significante para la República Dominicana. De todos los destinos en el área, somos el país mejor posicionado y blindado ante la susodicha amenaza.

Artículo relacionado

La industria turística de la República Dominicana

Anuncios

1 comentario

  1. […] La amenaza cubana al turismo dominicano […]

Los comentarios están cerrados.

wordpress visitors
A %d blogueros les gusta esto: