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Puerto Rico y la economía dominicana

La República Dominicana y Puerto Rico son dos pueblos vecinos con una larga tradición de intercambio comercial y cultural. La relación entre estas dos islas tiene su comienzo en la era y civilización precolombina. Los indígenas Tainos llegaron a la actual República Dominicana procedente desde Venezuela, pasando por Puerto Rico antes de llegar a suelo dominicano. Esa relación entre ambas islas se mantuvo viva durante la era colonial comenzando con la colonia española de San Juan Bautista (actualmente Puerto Rico) al ser fundada por Ponce de León tras ser ordenado en Santo Domingo a que estableciera una villa en esa isla. El propósito era de instalar una base naval para facilitar a los españoles la vigilancia y protección del Canal de la Mona de los piratas que comúnmente atacaban las carabelas españolas que utilizaban la ruta marítima Santo Domingo – España. Durante el primer medio siglo colonial esta ruta se mantuvo como la más importante entre España y América. Con el paso de los años el intercambio con Puerto Rico se ha mantenido vigente debido a la cercanía geográfica, y lo único que ha cambiado ha sido el incremento en la importancia de esta conexión para ambos países.

En la actualidad, Puerto Rico es el segundo socio comercial de la República Dominicana y el cuarto mercado para el destino de las exportaciones nacionales.  El intercambio comercial domínico-boricua tiene un valor de US$4 mil millones, de los cuales US$3.2 mil millones corresponde a las exportaciones hacia Puerto Rico y US$730 millones corresponde a importaciones desde Puerto Rico. Como pueden observar, esta relación comercial está a favor de República Dominicana, además de ser el mayor y más importante intercambio comercial entre dos países en toda la región Centroamericana y Caribeña.

Los productos de origen industrial exportados a Puerto Rico desde República Dominicana incluye las varillas de acero para utilizarse en los reforzamientos de estructuras y construcciones, en 2006 tuvo un valor de US$23 millones; tuberías plásticas, bandejas plásticas, goma espuma, botellas plásticas, muebles de madera, etc. También se exporta productos de origen agropecuario y agroindustriales como la melaza de azúcar y el café tostado, entre otros. Por otro lado, los productos importados desde Puerto Rico incluye el petróleo y sus derivados, en 2006 tuvo un valor superior a los US$30 millones; además de la elaboración de bebidas alcohólicas, vehículos de motor, preparaciones alimenticias, entre otros.

Por estas razones la crisis severa que actualmente afecta a Puerto Rico es un tema que debe preocuparnos. La recesión puertorriqueña no es típica en estos tiempos de crisis internacional por tres razones:

1. La economía interna de Puerto Rico había caído en recesión varios años antes del comienzo de la crisis financiera internacional, e inclusive lo único que mantuvo la economía boricua a flote eran los sectores exportadores. Esta merma se debió en parte al agotamiento del modelo económico que ha estado en vigencia desde 1948.

2. Al comenzar la crisis financiera internacional, el sector exportador puertorriqueño fue afectado negativamente lo que ocasionó una recesión en la economía completa. Esta situación difiere bastante del impacto que la crisis tuvo en la economía dominicana ya que se limitó al sector exportador, y aunque se sintió una merma en los sectores enfocados en el mercado interno dominicano, dicha merma no llegó al punto de ser una recesión. Por ende, la economía dominicana ha mantenido un crecimiento económico positivo mientras Puerto Rico ha mostrado decrecimiento por tres años consecutivos.

3. El déficit fiscal creció a tal punto que en 2006 el gobierno puertorriqueño prácticamente cerró sus operaciones, afectando las escuelas públicas, los hospitales, los cuerpos de bomberos y policías, el mantenimiento de la infraestructura, etc; por falta de fondos. O sea, por varios meses en el 2006 Puerto Rico no tuvo un gobierno funcional, y a base de préstamos de emergencia y una reforma que incluyó la imposición de un impuesto a la venta (parecido al ITBIS), el gobierno pudo volver a funcionar. Sin embargo, el nuevo gobierno de Fortuño ha estado despidiendo a decenas de miles de personas cada cierto periodo de tiempo con el objetivo de disminuir el déficit, lo que ha agravado la tasa de desempleo que en la actualidad se sitúa cerca al 16%.

Debido a la profundidad de la crisis tanto en la economía interna como externa y el déficit fiscal que todavía continúa presente, además de la longitud que Puerto Rico ha estado en crisis; la riqueza nacional se ha visto empobrecida con un PIB per cápita que en 2007 era de US$18,500 y hoy está en US$17,100. En adición, la economía puertorriqueña, que por décadas se caracterizaba por ser la más grande en la región de Centroamérica y el Caribe, ha visto su PIB decender desde US$72.89 mil millones en 2007 a US$67.87 mil millones en la actualidad, más o menos US$12 mil millones menos que el tamaño actual de la economía dominicana. Y lo peor del caso es que la economía puertorriqueña no muestra signos de mejoras con tasas de crecimientos negativas con tendencias a profundizarse con el paso de cada año. Inclusive, en 2007 el PIB decreció en -1.8%, en 2008 se profundizó con -2.5%, y en 2009 siguió empeorando con -4.5%.

Si Puerto Rico sigue en esta trayectoria de empobrecimiento, el gran intercambio comercial entre República Dominicana y la isla del encanto podría ser afectado, aunque los resultados tienen el potencial de ser agridulce. Por un lado, si la crisis puertorriqueña continúa agravándose se puede esperar una disminución en las exportaciones dominicanas hacia ese país; sin embargo, si la economía dominicana continúa creciendo y el sector externo dominicano se recupera de su merma, esto podría significar un incremento de las importaciones procedente desde Puerto Rico. De ser así, la demanda agregada que el consumo dominicano produciría en el sector externo de Puerto Rico tiene el potencial de ayudar en aliviar un poco la crisis puertorriqueña. Irónicamente, esto sería como un acto de hermandad entre dos pueblos vecinos que siempre se han dado la mano en tiempos de crisis y en tiempos de bonanzas.

Referencias

Banco Central de la República Dominicana

Banco Gubernamental de Fomento para Puerto Rico

Tendencias y cambios en la economía de Puerto Rico

CEI-RD

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